9 cosas que hacen los humanos y que los perros odian

9 cosas que hacen los humanos y que los perros odian

9 cosas que hacen los humanos y que los perros odian

Hay demasiadas formas en las que puedes enloquecer a un perro y probablemente ni siquiera estás consciente de ello. Así que si quieres ser el mejor amigo de tu perro, descubre cómo puedes arreglar tus molestos hábitos.

1. Usar palabras más que lenguaje corporal

Los perros no pueden entender el lenguaje humano, en lo único en que utilizan para poder descifrar qué es lo que les decimos, es en nuestro lenguaje corporal.
Por ejemplo, decirle a un perro “quieto” mientras te inclinas hacia él y estiras una mano como un policía deteniendo el tráfico, en lenguaje corporal claramente significa una invitación a que el perro venga hacia uno. Pero cuando lo hace, recibe un reto por no hacer caso a la instrucción de quedarse quieto ¡Es muy confuso!

Una buena técnica es intentar pasar todo un día sin decirle una palabra, tratando de comunicarte solo con tu cuerpo.

2. Abrazar a tu perro

Es posible que te guste abrazar a tu perro, pero la mayoría de los perros odian los abrazos. Pero los perros no evolucionaron de esta forma, no tienen brazos y no abrazan. Si un perro pone su pata o garra en la espalda de otro perro, esto es considerado un acto de dominación.
Muchos perros lo tolerarán de forma agraciada, pero algunos cuantos se sentirán sumamente amenazados. Además, el mismo perro que disfruta de los abrazos de una persona puede reaccionar de forma completamente diferente con otro miembro de la familia que quiera hacer lo mismo. Por eso debes de fijarte en su lenguaje corporal cuando intentes a hacerlo. ¿Acaso se pone tenso? ¿Aleja su cabeza de ti? ¿Trata de evitar el contacto visual? ¿Empieza a lamer sus labios? ¿Mantiene su boca cerrada? ¿Se retraen sus oídos? Todas estas son señales de que un perro no está cómodo.

3. Acariciar el rostro de un perro o darle palmaditas en su cabeza

Algunos perros les molesta que les den “palmaditas” en la cabeza. Pero sabes?… Esto es muy molesto y puede ser incluso doloroso. Puede que la mayoría si permita esto, pero solo porque eres el jefe. Pero en si no les agrada en nada.
Si realmente quieres recompensarlo por ser genial, más bien sóbales la espalda y termina acariciándoles cerca de la cola. Te lo agradecerán.
4. Caminar hacia un perro desconocido mirándolo a los ojos

Probablemente cuando te encuentres un perro desconocido por la calle, lo miras sin parpadear aunque estés sonriendo y tratando de parecer amable con él. Este no lo vera así, el perro solo lo estará viendo como un acto de dominancia o agresión en contra de él. Pueden responder de forma sumisa mirando hacia otro lado, acostándose de espalda o pueden retroceder y comenzar a ladrar.
Si quieres saludar a un nuevo perro en una forma agradable para ambos, acércate con tu cuerpo en un pequeño ángulo (pero no con tus hombros de frente y hacia el perro), tus ojos levemente hacia otro lado y háblale de manera tranquila y con una voz muy calmada. Claramente todas estas señas corporales de amistad ayudarán a un perro a entender que no quieres dañarlo.

5. No dar estructura ni fijar reglas

Puede que tener reglas estrictas hace la vida aburrida o infeliz de tu perro, pero déjame decirte que no, al contrario a los perros les gustan y aman las reglas.

Un perro no entiende que se les permita saltar sobre ti cuando estas con ropa común y corriente pero que no está permitido cuando estás vestido para ir a trabajar. Tampoco entienden que se les permita estar en el sofá tras salir de un baño pero no después de jugar en el lodo.

A parte, decirles que “no” cuando hacen algo indebido y no hacer algo para que el perro deje de hacer lo que está haciendo (aprendiendo así son las reglas) no cuenta. Los perros les gusta saber cuáles son los límites y cuando pasas tiempo reforzándolos de forma consistente con recompensas positivas, también ayudas a que confíen en ti como líder. El que pongas reglas hace que tu perro sea feliz.

6. Obligar a tu perro a interactuar con perros o personas que claramente no le agradan

Así como cualquier otra especie, los perros tienen sus mejores amigos y a la vez sus peores enemigos.
Es muy importante saber que hay una diferencia entre dar un estímulo positivo a un perro que es tímido, que a uno que esté asustado, el cuál es más susceptible a reaccionar. Hay que iniciar con pequeños pasos para que salgan de su zona de comodidad y darles una recompensar por cualquier cantidad de calma que estos demuestren.
Cuando se presiona demasiado a los perros en estas situaciones sociales, es más probable que reacción con una mordida o pelea. Lo que es incluso peor, es que su confianza en ti como líder protector se ve gradualmente reducida

7. Salir a caminar sin tener la oportunidad de explorar y olfatear

Probablemente es muy correcto decir que los perros les encanta el olor de la corteza de un árbol de la forma en que nosotros apreciamos un hermoso atardecer. Los perros totalmente detestan el no poder apreciar el mundo aunque sea tan solo unos minutos al día.
Por lo que sácalo a caminar cuando salgas a caminar y llámalo “ronda de olfateo”: ve despacio y permítele absorber el mundo con su nariz. Para ayudarlo a reconocer la diferencia entre una caminata en la que debe ser obediente y permanecer a tu lado y en donde puede ser libre para poder explorar, podrías usar una correa especial que solo uses en esas ocasiones, para que las distintas intenciones sean obvias.

8. Estar tenso

Una correa tensa no es la única manera que tu perro tiene para darse cuenta de cómo estas o te sientes. Los perros poseen la capacidad para saber si estas tenso o no, mientras más estresado y ansioso te encuentres, mucho más lo estará tu perro. ¿Acaso te has sentido así en los últimos minutos, horas, o días? Tu perro podría estar actuando como un reflejo tuyo.

9. Que seas aburrido

Si notas que tu perro está dándote problemas, metiéndose en cajas o armarios, comiendo zapatos o masticando cualquier cosa que encuentre a su paso, simplemente te está demostrando que esta aburrido. Pero no te preocupes, ya que puedes inventarte un nuevo truco o repasar los antiguos, como encontrar su juguete favorito o salir un rato al parque.

Una hora de entrenamiento es igual a un par de horas jugando un repetitivo juego como el de tirar y atrapar hablando en términos de cansar a un perro. Si bien se sabe el ejercicio y las caminatas son importantes, el poder añadir algo de juegos mentales hará que tu perro esté felizmente agotado. E incluso tan solo unos 15 a 30 minutos al día harán una gran diferencia.

Acerca de Martin Hoar

Me gustan los gatos